El plan de marketing digital que nunca pasará de moda

A 2019 y cuando hablamos de marketing digital, escuchamos mucho sobre realidad aumentada, búsquedas por voz, inteligencia artificial, chatbots, transparencia en la publicidad masiva y un sinfín de tácticas que sin lugar a dudas son eficientes al momento de hacer marketing en el mundo actual.

Sin embrago, a pesar de la constante evolución del marketing y la tecnología, la base del mercadeo será siempre la misma: llevar un producto y/o servicio desde un punto A (empresa), hacia un punto B (consumidor final) en las mejores condiciones posibles en cuanto a servicio, calidad y comodidad, negociación, pago y distribución.

En este sentido, queremos poner en consideración, una guía básica de marketing digital fundamentada en unos elementos clave que están vigentes desde la época de Philip Kotler y lo estarán incluso hasta que todas las profecías de Julio Verne se hagan realidad:

 

  1. Realiza un diagnóstico de tu situación actual

Es importante tener un punto de partida, retroalimentar nuestro trabajo hasta el momento y preguntarnos: ¿cuál es nuestra propuesta de valor? ¿es la misma desde que empezamos el negocio? ¿Qué resultados hemos logrado hasta el momento? ¿Con qué recursos contamos? –humanos, financieros, de software. –

Un aspecto muy importante en esta instancia, es también determinar cuál es nuestro objetivo estratégico como compañía y considerar si este está alineado con el objetivo de nuestra Web (eje central de cualquier estrategia digital).

Para lo anterior, debemos hacer un análisis para saber si nuestro sitio está bien estructurado para nuestro objetivo, que, en la mayoría de los casos, no es diferente a ser una plataforma informativa, una tienda o una herramienta de captación de leads.

De igual manera, debemos revisar si nuestras fuentes de tráfico, como las redes sociales, el Emailing y la publicidad, por citar algunos ejemplos, están diseñadas de manera correcta para estos objetivos.

 

  1. Crea tu audiencia 

En canales digitales, es importante crear un arquetipo ficticio de nuestro cliente potencial y segmentarlo de acuerdo a su nivel de educación, edad, género, sitios que visita con concurrencia, palabras claves que utiliza y cómo usa Google, pueden ser aspectos a considerar al momento de crear el segmento y el perfil de nuestra audiencia. Mientras más información mejor: más empatía y mejor experiencia.

Para lograrlo podemos utilizar herramientas como Google Keyword Planner o Facebook Audience Insights, para citar dos ejemplos.

 

  1. Analiza la competencia

 Monitorear los activos digitales de la empresa nos permite establecer cuáles son los contenidos más relevantes para el sector o aprender buenas prácticas de posicionamiento y medición. Herramientas como Similarweb  o Google Tag Assistant pueden ser de gran utilidad para medir lo que están haciendo nuestro competidores y referentes del sector.

Eso sí, este ejercicio es interesante solamente para conocer algunos aspectos, pues como menciona Jeff Bezos “si estás enfocado en tus competidores, tendrás que esperar que tu competidor haga algo nuevo. Estar enfocado en el consumidor permite ser más innovador.”

 

  1. Identifica metas, objetivos y métricas

Es lindo soñar y pensar en grande, pero en este punto, debemos ajustar nuestros objetivos y nuestras metas a los recursos con los que disponemos. Al respecto y por experiencia, podemos decir que los objetivos en medios digitales no son diferentes a los cuatro siguientes:

  • Reconocimiento: si somos nuevos en el mercado, lo primero es que sepan que “al menos existimos”.
  • Posicionamiento: una vez el mercado sabe de nuestra existencia, lo siguiente es posicionarse, es decir, mejorar visibilidad y preferencia frente a competidores del sector.
  • Retención de clientes: es más fácil y más rentable retener clientes que captar nuevos prospectos, con una relación de más de cuatro a uno.
  • Captación de clientes: por último, es importante considerar que una vez fidelizados los clientes actuales, podemos proceder a captar nuevos mercados.

 

  1. Identifica los medios que deberías utilizar

 Después de los cuatro puntos anteriores, debemos establecer cuáles son los medios que vamos a utilizar. Aquí es importante “no poner los huevos en una sola canasta” y buscar alternativas en diferentes canales, siempre y cuando tengamos la capacidad financiera, humana y operativa para administrarlo.

Estos medios o fuentes de tráfico pueden ser:

  • Los creados por la marca: sitio Web, redes sociales, email y blogs, donde incluimos acciones orgánicas como el posicionamiento orgánico SEO, por ejemplo.
  • Los ganados: aquí encontramos los enlaces externos desde otros sitios Web, las comunidades que hemos ganado producto de nuestra apropiada estrategia de contenidos, o los promotores –aquellos clientes que generan una influencia positiva debido a las buenas experiencias que han tenido con nuestra marca. –
  • Publicidad digital o medios pagados: una estrategia digital no está completa sin acciones pagas en plataformas como Google, Facebook u otros portales.

Entonces, ahora sí, ¡Tenemos los huevos en diferentes canastas! Revisemos nuestros objetivos, nuestros recursos y probemos la mejor receta.

 

  1. Crea un plan de contenidos

Ya tenemos los medios, ahora definamos de manera estratégica cuál será el contenido que vamos a utilizar en nuestras diferentes plataformas, ¿qué contenido utilizaremos en la Web? ¿Qué contenido utilizaremos en las redes sociales? ¿Qué contenido enviaremos por correos electrónicos?

Es importante diversificar tópicos y formatos, es decir, generar contenido para incrementar el engagement, generar contenido para generar la acción o el objetivo que queremos –cotización, compra, diligenciamiento de un formulario. -, por ejemplo, y generar contenido para potenciar el branding de nuestra marca.

Lo siguiente es determinar la periodicidad de las publicaciones, la estrategia audiovisual y las tonalidades que queremos comunicar acorde a nuestra marca, nuestra audiencia y nuestros objetivos.

 

  1. Documenta tu plan

Por último, es importante documentar, para que cualquier persona del equipo pueda acceder a la información relevante del proyecto y del plan de marketing digital; esto nos permitirá ser más eficientes y tener una mayor facilidad de control y acceso a la información.

¿Qué debemos documentar? Objetivos, metas, campañas, parrillas de contenidos y accesos a herramientas pueden ser algunos criterios a tener en cuenta al momento de documentar nuestra información.

 

  1. ¡Manos a la obra!

Como lo mencionamos al inicio de este escrito, la tecnología, las técnicas y las herramientas en el marketing digital nos permiten generar un sinfín de acciones que evolucionan cada día, sin embargo, aquí está una base, un sustento que en su estructura aplica a cualquier estrategia de marketing.

Las cuatro posibles estrategias de marketing digital para Pymes

Muchos de mis clientes o empresarios asesorados, llegan a mí con único y claro objetivo: tener clientes nuevos y de calidad. Y tienen razón, pues nadie contrata un asesor en marketing para que le desarrolle campañas bonitas o decore el jardín de su casa, sino para que genere los caminos necesarios para hacer crecer su negocio, hacer plata. Así de simple.

Sin embargo, de a pocos, y con una metodología basada en la lógica, he logrado hacerles entender, que todo es un proceso, y que, como alguna vez me dijo un profesor del pregrado, “primero ensille antes de montar”.

¿Cuál es ese proceso lógico?

Mi experiencia lo ha logrado resumir en cuatro etapas y resumirlo de la siguiente manera:

Reconocimiento

Si usted es dueño o administra un negocio nuevo, un nuevo emprendimiento, quiere abrir un segundo punto de venta o se trasladó de ciudad o país, pues lo primero que querrá es lograr que al menos, su audiencia lo conozca, sepa que existe.

Para lo anterior se pueden considerar estrategias centradas en conseguir impresiones, alcance. Si se trata de digital, por ejemplo, una estrategia puede ser utilizar redes sociales de primer nivel como Facebook –por no decir solo Facebook- que le permitan ser visible por la mayor cantidad de usuarios o clientes potenciales debidamente segmentados.

Posicionamiento

Posicionarse es sobresalir entre todas las empresas reconocidas de su sector. Es decir, si yo tengo una tienda de perfumes en una cuadra donde hay cuatro tiendas de perfumes más, mi objetivo será posicionarme sobre las demás. Es aquí donde juegan un rol especial la calidad del producto, las facilidades de pago y envío y el servicio al cliente. Esos son valores agregados, y si lo que quiere es posicionarse, debe pensar en entregar ese “algo más” a su mercado objetivo.

Retención de clientes

Es más barato retener un cliente que capturar uno nuevo; un concepto viejo y conocido en el mundo empresarial.

Para citar un ejemplo, una estrategia de retención en el sector de la cirugía plástica puede costarle a un médico entre $30 y $50 pesos por cliente a través de una campaña de email marketing.

Para el caso de la captación, un prospecto similar puede costarle hasta $10.000 / clic en Google –sin garantía que el clic se convierta en un interesado real-.

¿Ahora entiende por qué es mejor asegurar lo que tiene antes de aventurarse a buscar nuevos prospectos?

Captación de clientes potenciales

Por último, viene la captación, la cereza del pastel. Este es el final del proceso y si usted recorrió con juicio los tres anteriores “ya tiene la casa lista para traer los invitados”. Ahora si utilicemos herramientas como captación de clientes potenciales de Facebook, Google Adwords, Google Shopping y herramientas de geolocalización. Es aquí donde se ven los resultados, eso sí, si están correctamente articulados con la estrategia comercial ideal.

En conclusión, no todo es tan fácil ni tan rápido como parece (o al menos esa fórmula aún no la conozco) pero tampoco tan difícil como muchos piensan, todo es cuestión de procesos y de respetar tiempos; o mejor, como lo resumió mi profesor: primero ensille antes de montar.

Daniel Enríquez Delgado
Director Ejecutivo
Estrategias Impacta SAS

Todo por un like
¿Alguna vez se sintió culpable por no haber escrito “amén”, en una publicación en Facebook, de un niño enfermo con cáncer, o un traicionero de su religión, por no haber compartido una imagen de Jesús?

Con el afán de alcanzar reconocimiento de marca, incrementar el tráfico hacia sus sitios Web o lograr crecimiento en el tamaño de sus comunidades digitales, muchas empresas, utilizan la estrategia de conmover a las personas con niños enfermos, imágenes religiosas y otras estrategias “sucias” para alcanzar sus objetivos.

Por ejemplo, si usted es un católico en todo el sentido de la palabra, sentirá que el cielo ya no es lo suyo, ni le alcanzarán las súplicas por haber ignorado una imagen de Jesucristo, y no haber escrito “amén” al pie de la foto.

¿Por qué lo hacen las empresas?

Algorítmicamente, la sumatoria de likes, comentarios y veces que es compartida una publicación, genera a las empresas, un mayor posicionamiento en los motores de búsqueda de la plataforma, lo cual se verá reflejado en un mayor número de personas que reconozcan la marca, y, en la ruta comercial, se verán cuantificadas en conversiones. Palabras más, palabras menos, en ventas.

Consciente de esto, hoy en día, Facebook ha cambiado mucho sus algoritmos a partir de estas empresas y personas que quieren alcanzar visibilidad a toda costa, y, su algoritmo varía muy seguido, para garantizar a los usuarios, que el contenido que vean, en su sección de noticias, sea realmente de su interés.

Inclusive, publicaciones como “Él puso ajo en sus zapatos antes de acostarse y lo que sucede a continuación es difícil de creer”, cuyo único propósito es dejar la incertidumbre en el lector para obligarlo a ingresar a la Web, han sido cuestionadas, y también forman parte de las llamadas “guerras por tráfico”, que deben ser combatidas.

En conclusión, utilice la lógica y no le regale su tiempo a este tipo de empresas engañosas que buscan ser reconocidas a toda costa y a cualquier precio, pues, como leí en algún meme por ahí: “tus likes no ayudarán a que este gatito recupere sus piernas”. Y no se sienta culpable por no haber pulsado “amén” al pie de una imagen.

La verdad sobre las supuestas políticas de seguridad de Facebook y sus “cambios”

El tal Canal 11 ni Canal 13 no existen. Tampoco existe la Ley UCC 308, ni tampoco el cuento de que Facebook pasará de ser una empresa privada para convertirse en pública, ¡puro cuento!

En el entorno de las redes sociales y el marketing digital (Lea aquí que es el marketing digital), siempre han existido y existirán los llamados “trolls”: personas que se divierten mortificando y bromeando en medios digitales a través de falsas rifas de vehículos, cambios del likes por dinero, y su más reciente producción “El aviso de privacidad de Facebook” (aunque ni tan nuevo, data del 2012 pero se actualiza cada año).

Facebook siempre ha sido, es y será, una herramienta “gratuita” para las personas naturales y una herramienta paga para quienes trabajamos el marketing digital en función de resultados, y es más, una herramienta cada vez más costosa, debido a que cada vez somos más cuidadosos en la información que le suministramos a la red social, y para nosotros, los estrategas, eso se traduce en mayores costos. Pero bueno, eso es otro tema.

Escribimos este post, para dar tranquilidad a los seguidores de la red social y queremos darlo a conocer desde nuestra óptica de expertos en social media y redes sociales, pues sabemos que hay  muchos desprevenidos que pierden tiempo leyendo, compartiendo y haciendo al pie de la letra lo que sus contactos les informan con credibilidad.

No hay que tener temor a nada y cuando haya cambios, Facebook nos lo contará de manera directa a través de nuestra sección de noticias e inclusive mencionada directamente por el propio Zuckerberg. Eso sí, la privacidad, al momento de ingresar a la red social, la pierdes completamente, y es este, quizás, el costo por mantenerte conectado con tu familia, amigos y  conocidos (unas por otras). Así que ya saben, nada de temores con las leyes, decretos y entidades que “no existen”. Todo es falso.

Para concluir algo muy simple; sean básicos al momento de identificar un post: solo miren la ortografía y la manera de escribirlo. Una empresa de esa talla sabrá cómo comunicarse de manera profesional y en el momento indicado, nunca usarán el “comparte esto o morirás en el intento”.

Los mínimos que debo comprender para mi estrategia en redes sociales

Hace un tiempo, cuando estaba próximo a graduarme como Administrador de Negocios, le pregunté al profesor cómo sería mi sustentación de trabajo de grado y que traje debería llevar puesto para el evento. Su respuesta, es la que inspira el post de hoy: “primero ensille antes de montar el caballo.” Tenía razón, primero debería desarrollar mi proyecto, que hasta ese entonces tenía 6 tímidas hojas llenas de borrones y luego sí, preparar el corbatín y la champaña.

¿Qué aprendí de ello? Que en la vida, en nuestras labores profesionales, en el marketing y en las redes sociales, todo lleva un orden, todo parte de un objetivo. Y es precisamente en la estrategia de redes sociales, donde he detectado muchas fallas en mis labores como consultor: desde la construcción de estrategias sin diagnóstico, hasta Community Managers que también trapean, cargan mercancía y desempolvan el negocio. Hacen de todo, y es literal.

El marketing en redes sociales, al igual que cualquier estrategia de mercadeo o de negocios, debe partir de un objetivo, ¿para qué mi empresa requiere presencia en redes sociales? ¿Qué gano con ella?

Es así como debemos definir objetivos como: lograr reconocimiento de marca, generar comunidad con los seguidores de mi marca, fidelizar clientes, capturar nuevos prospectos, entre otras. De igual manera, y una vez definido el objetivo, es conveniente preguntarnos cuáles serán los canales indicados para promocionar mi  marca y/o empresa en internet, entonces vienen las preguntas, ¿qué persigo yo con mi fan page de Facebook? ¿Para qué tener una cuenta en Twitter? ¿Qué hago con un canal de YouTube?

Una vez definido el objetivo y los canales, el ideal radica en la construcción de unos tópicos de comunicación que me ayudarán a delinear los mensajes que yo quiero transmitir a mis seguidores, donde además, se contemple la periodicidad de las publicaciones y se asignen los recursos necesarios para obtener los mejores resultados.

Si todo lo anterior, lo acompañamos de un benchmarking digital, un análisis de competencia y una correcta segmentación del mercado, el resultado será un plan de marketing en redes sociales. Ahí sí diría mi profesor, “una vez ensillado, móntelo y póngalo a andar”

Daniel Enríquez / Director Ejecutivo
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El neuromarketing ayuda al marketing y a las empresas, a entender a sus clientes desde una perspectiva humana, psicológica y ligada al comportamiento de las personas y sus reacciones frente a diferentes productos y servicios.

Es así como entender las diferencias de género, conocer algunos principios biológicos para la implementación de publicidad efectiva, así como comprender la percepción de los sentidos del ser humano, nos ayudan como mercadólogos a hacer que nuestras estrategias funcionen mejor.

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