Los mínimos que debo comprender para mi estrategia en redes sociales

Hace un tiempo, cuando estaba próximo a graduarme como Administrador de Negocios, le pregunté al profesor cómo sería mi sustentación de trabajo de grado y que traje debería llevar puesto para el evento. Su respuesta, es la que inspira el post de hoy: “primero ensille antes de montar el caballo.” Tenía razón, primero debería desarrollar mi proyecto, que hasta ese entonces tenía 6 tímidas hojas llenas de borrones y luego sí, preparar el corbatín y la champaña.

¿Qué aprendí de ello? Que en la vida, en nuestras labores profesionales, en el marketing y en las redes sociales, todo lleva un orden, todo parte de un objetivo. Y es precisamente en la estrategia de redes sociales, donde he detectado muchas fallas en mis labores como consultor: desde la construcción de estrategias sin diagnóstico, hasta Community Managers que también trapean, cargan mercancía y desempolvan el negocio. Hacen de todo, y es literal.

El marketing en redes sociales, al igual que cualquier estrategia de mercadeo o de negocios, debe partir de un objetivo, ¿para qué mi empresa requiere presencia en redes sociales? ¿Qué gano con ella?

Es así como debemos definir objetivos como: lograr reconocimiento de marca, generar comunidad con los seguidores de mi marca, fidelizar clientes, capturar nuevos prospectos, entre otras. De igual manera, y una vez definido el objetivo, es conveniente preguntarnos cuáles serán los canales indicados para promocionar mi  marca y/o empresa en internet, entonces vienen las preguntas, ¿qué persigo yo con mi fan page de Facebook? ¿Para qué tener una cuenta en Twitter? ¿Qué hago con un canal de YouTube?

Una vez definido el objetivo y los canales, el ideal radica en la construcción de unos tópicos de comunicación que me ayudarán a delinear los mensajes que yo quiero transmitir a mis seguidores, donde además, se contemple la periodicidad de las publicaciones y se asignen los recursos necesarios para obtener los mejores resultados.

Si todo lo anterior, lo acompañamos de un benchmarking digital, un análisis de competencia y una correcta segmentación del mercado, el resultado será un plan de marketing en redes sociales. Ahí sí diría mi profesor, “una vez ensillado, móntelo y póngalo a andar”

Daniel Enríquez / Director Ejecutivo
Ebook gratis sobre Neuromarketing

El neuromarketing ayuda al marketing y a las empresas, a entender a sus clientes desde una perspectiva humana, psicológica y ligada al comportamiento de las personas y sus reacciones frente a diferentes productos y servicios.

Es así como entender las diferencias de género, conocer algunos principios biológicos para la implementación de publicidad efectiva, así como comprender la percepción de los sentidos del ser humano, nos ayudan como mercadólogos a hacer que nuestras estrategias funcionen mejor.

Pulicar, ha desarrollado un E-Book, que lo compartimos en el siguiente enlace. Pueden descargarlo y leer lo que ellos han documentado después de investigar a uno de los pioneros y más reconocidos defensores del Neuromarketing. Esperamos lo disfruten.

¿Qué es el marketing digital y cuál su mínima estructura?

Realizando un análisis de tendencias en Google Trends (véase gráfica), es evidente que el marketing digital es una de ellas, y ha tomado relevancia dentro de la estructura del desarrollo de la empresa moderna. Sin embargo, muchos no conocen de qué se trata, ni cuál es la estructura correcta para realizarlo de manera eficiente e implementarlo en su negocio.

Para empezar, y en palabras comunes, el decir que la palabra marketing tenga la extensión “digital”, no quiere decir que cambie su propósito básico, el cual es, y será, hacer que un bien o un servicio llegue a su destinatario en las mejores condiciones posibles, buscando siempre, satisfacer una necesidad de la mejor manera, con los estándares más altos en cuanto a calidad y servicio al cliente. Cumplir con la promesa de valor ofrecida por la empresa.

Bajo la anterior definición, una estructura correcta de marketing digital debe tener tres componentes básicos:

  1. Una página de Web
  2. Unas fuentes de tráfico
  3. Una base de datos para cumplir con acciones comerciales

La primera, constituye la columna vertebral de cualquier proyecto de marketing digital, y es aquí, donde la empresa aterriza y marca sus objetivos: ya sea una Web netamente informativa, una plataforma de comercio electrónico o una herramienta de servicio al cliente, para citar algunos ejemplos.

Esa Web, al igual que cualquier negocio físico, debe abrirse cada mañana, limpiarse, actualizarse, ponerse a disposición del cliente. Así mismo, es importante que tenga un propósito, que se ajuste a las nuevas tendencias y que sea de fácil uso para el usuario.

Por más estética, funcional y bien desarrollada que esté la Web, de nada servirá si no tiene visitantes. Es así como el segundo componente, relacionado las fuentes de tráfico, hace referencia encontrar que el sitio sea utilizado y navegado por los clientes o prospectos propios del interés de la empresa. Entre las fuentes de tráfico hacia la Web están: Pauta publicitaria en Google –Adwords-, redes sociales, e-mail marketing, fuentes off line e integración on line y off line.

Cada una de las anteriores fuentes de tráfico Web, al igual que el sitio, deben tener sus objetivos, y debemos saber que no todos nos servirán y dependen de los objetivos generales y estratégicos que persiga la empresa. Por citar un ejemplo, dentro de la fuente de redes sociales, está Facebook, la cual es una plataforma que nos sirve para generar comunidad con nuestros clientes actuales y potenciales, y sería incorrecto utilizarla como herramienta de soporte técnico para nuestros productos o servicios; para ello utilizaríamos un Blog, por ejemplo.

El tercer componente, hace referencia a los datos. En nuestra Web, aterrizarán muchos clientes potenciales provenientes de las diferentes fuentes que hemos seleccionado de manera estratégica, ¿Qué hacer con ellos?

Interactuar es la mejor manera de cautivarlos para la implementación de nuestras estrategias comerciales, porque hasta ahí, marketing ya ha cumplido su objetivo: atraerlos. Entonces debemos solicitar sus datos personales y de contacto, tales como el nombre, número de celular, correo electrónico, y los que consideremos necesarios para convertir ese prospecto en cliente.

Por ello, es importante darles importancia a esos datos, almacenarlos, analizarlos y trabajarlos de tal manera que podamos materializar la mayor cantidad posible de clientes y convertirlos en fuentes de ingresos hacia nuestra Web.

Todo lo anterior, debe estar apoyado en correctos procesos de segmentación de clientes, un adecuado análisis de la competencia, del entorno, y la realización de un benchmarking que nos permita apoyarnos en los mejores para operar en función de la minimización del riesgo.

En conclusión, hacer el marketing no debe realizarse de manera aleatoria, improvisada y sin objetivos, sino, bajo un proceso de investigación científica y basado en una estructura que le permita a la empresa recuperar la inversión y ser activa en la construcción del tan anhelado ROI.

Nuestros inicios

Después de haberme formado académicamente como profesional, especialista y magíster en ciencias relacionadas con la administración y el marketing, y después de haber incursionado laboralmente en empresas públicas, privadas y de apoyar procesos emprendedores desde diferentes ángulos –como evaluador, como asesor, como gestor-, me di cuenta que lo mío era apoyar a empresas y empresarios en sus procesos de gestión empresarial de manera eficiente, articulando cada una de sus áreas y sin dejar cabo suelto.

Fue así como mi experiencia, me llevó a entender que al interior de las organizaciones, existía una brecha entre las diferentes áreas, y que estas, no operaban de manera sistémica, ni eran fieles a su filosofía empresarial. Lo viví desde dos ángulos opuestos: como representante y trabajador de una de las agencias de marketing más grandes de Colombia y como consultor de marketing en diferentes organizaciones donde mi labor era precisamente contratar esas agencias.

En ambos casos, las empresas prestadoras de servicios eran constructoras de herramientas, mas no de estrategias, ni de entendimiento sistémico de la organización antes de iniciar con su plan de acción.

Ahí estaba la oportunidad. Una manera de hacer realidad mis sueños de la infancia y de construir una empresa que lograra integrar cada una de las áreas de la empresa, escucharla, ponerse en sus zapatos y generar ahí sí, las herramienta necesarias para alcanzar sus objetivos, de manera cuantificable, y sujetos a procesos de evaluación que determinen si los recursos invertidos fueron una inversión y no un gasto.

Una vez analizado el modelo de negocio, reuní a Rosita y Juan Pablo; cada uno con sus habilidades, virtudes y falencias, y construimos juntos un equipo llamado Estrategias Impacta. Entonces ya no solo eran mis habilidades en marketing y negocios las que mostraría, sino el diseño, las finanzas y las estrategias comerciales formarían parte del portafolio integral de servicios.

El 12 de febrero se constituyó jurídicamente la empresa, y desde ese entonces, la pasión y encanto por el marketing digital, la articulación de estrategias comerciales y de mercadeo, el branding personal, la creación de marca de éxito, las consultorías y la generación de contenidos forman parte de lo que hoy es un sueño hecho realidad.

 Daniel Enríquez / Director Ejecutivo